oct 07

Más de una vez nos acordamos del backup cuando lo necesitamos y no cuando deberíamos hacerlo. Es toda una tradición tener que pasar por una experiencia traumática para tener en mente una rutina de respaldo de información.

Atrás quedaron aquellos procesos tediosos de ir insertando torres de diskettes de manera secuencial o el zumbido hipnótico de los tapes backup.

Hoy contamos con numerosas alternativas que van desde los discos rigidos trabajando en espejo “hot swap“, las unidades de estádo sólido como los pen drives, los medios ópticos y el más interesante: el almacenamiento de datos basados en servidores web. No olvidemos que una de las normas para un sistema de backup exitoso implica el almacenamiento de información fuera del edificio.

A propósito… hiciste backup de tus documentos?

escrito por Maximiliano Martínez Dufour


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